Comer juntos
La realidad actual es que hombres y mujeres tienen largas jornadas laborales y generalmente las comidas en familia no se dan a diario. Pero la idea es tratar de que aunque sea una comida principal se realice en conjunto.
Comer en familia tiene muchos beneficios según varios estudios que se han realizado; los niños tienen una mejor alimentación, comen más frutas, verduras, cereales, menos frituras, entre otras cosas. Los padres pueden ser un modelo a imitar si están presentes diariamente en al menos unos comida, los niños verán que sus seres queridos disfrutan de la comida y poco a poco ellos también aprenderán a disfrutarla. Puntualmente los niños que se niegan a probar nuevas comidas o verduras, estarán mas dispuestos a probarlas si éstas están presentes a menudo en la mesa familiar y si sus papás las comen.
"Aunque sea una comida al día hay que realizar en familia"
Comer en familia fomenta los buenos modales en la mesa, aprenden o refuerzan el correcto uso de los cubiertos, a masticar bien, comer despacio y a no hablar con la boca llena.
Comer en familia tiene muchos beneficios según varios estudios que se han realizado; los niños tienen una mejor alimentación, comen más frutas, verduras, cereales, menos frituras, entre otras cosas. Los padres pueden ser un modelo a imitar si están presentes diariamente en al menos unos comida, los niños verán que sus seres queridos disfrutan de la comida y poco a poco ellos también aprenderán a disfrutarla. Puntualmente los niños que se niegan a probar nuevas comidas o verduras, estarán mas dispuestos a probarlas si éstas están presentes a menudo en la mesa familiar y si sus papás las comen.
"Aunque sea una comida al día hay que realizar en familia"
Comer en familia fomenta los buenos modales en la mesa, aprenden o refuerzan el correcto uso de los cubiertos, a masticar bien, comer despacio y a no hablar con la boca llena.
Evitar la comida “chatarra”
Los niños se sienten atraídos por este tipo de comida. Es imposible impedir que lo coman porque aunque tú no se lo des en casa, lo va a comer en un cumpleaños o fiesta. Prohibirles las papas fritas, las hamburguesas, los dulces, etc., no es la mejor idea porque quizá actúen en tu contra y se transforme en algo especial para tu hijo, que desee comer todo el tiempo. Es mejor ayudar a que el niño entienda qué es bueno y debe comerse a diario y qué no es tan bueno y debe consumirse esporádicamente.
"Prohibirles la comida chatarra no tiene sentido, comerla con moderación sí".
Este tipo de comida es generalmente frita, con exceso de grasas saturadas, grasas trans, las bebidas y golosinas solamente contienen azúcar y calorías.
"Prohibirles la comida chatarra no tiene sentido, comerla con moderación sí".
Este tipo de comida es generalmente frita, con exceso de grasas saturadas, grasas trans, las bebidas y golosinas solamente contienen azúcar y calorías.
Aspectos importantes
El desayuno
El desayuno corta el ayuno nocturno. Durante toda la noche el cuerpo se ha mantenido gracias a las reservas obtenidas de la cena, y en esta primera comida el cuerpo debe renovar sus reservas energéticas para desarrollar su actividad durante la mañana y el resto de la jornada.
Es fundamental que todos los niños comiencen su día con un buen desayuno que incluya leche, pan o cereales, queso, mermelada, miel. El desayuno debe constituir el 25% del aporte de energía diario y de aquí su importancia; de él obtenemos nutrientes esenciales para comenzar el día y se ha comprobado que desayunar bien aumenta el rendimiento físico e intelectual.
Algunas de las consecuencias de no desayunar son decaimiento, falta de concentración debido al déficit de glucosa y otras alteraciones en el funcionamiento del organismo; por lo que se considera uno de los tiempos de comida más importantes.
Cuidar el colesterol
Hoy, un gran número de niños ya padecen sobrepeso y obesidad, por lo que tienen mayor predisposición de tener el colesterol elevado en sangre. El mayor riesgo en estos casos es que el colesterol permanezca alto desde edades tempranas hasta la vida adulta y por consiguiente sean candidatos a sufrir enfermedades cardiovasculares.
Los factores que influyen dependen básicamente de los hábitos alimentarios, del sobrepeso, pero también de factores genéticos. Por lo tanto aquellas familias en las que existen antecedentes de enfermedades cardiovasculares, valores de colesterol o triglicéridos en sangre elevados, deben prestar más atención aún en llevar una dieta saludable, baja en grasas saturadas y colesterol.
Para cuidar a tu familia tienes que seleccionar carne con poca grasa, elaborar las comidas al horno, a la plancha, a la parrilla, al vapor o al microondas, ofrecer diariamente frutas y verduras, utilizar aceites en crudo (soja, girasol, maíz, oliva) y evitar comer en exceso yema de huevo y embutidos.
Cuando no comen frutas y verduras
Lograr vencer la resistencia de muchos niños al consumo de frutas y verduras requiere paciencia, perseverancia e imaginación por parte de padres y cuidadores. Los preescolares y niños en edad escolar suelen tener gustos muy marcados por determinados alimentos y algunos ahora rechazan alimentos que antes consumían sin problemas.
El consumo de frutas y verduras es fundamental para toda la familia porque estos alimentos aportan a nuestra alimentación fundamentalmente vitaminas, minerales, agua y fibra. Y además, si están presentes en cantidades adecuadas previenen enfermedades como estreñimiento, hipertensión arterial, colesterol elevado, incluso algunos tipos de cáncer.
Algunas alternativas para incluir verduras son: tortillas, tartas, lasañas o canelones que incluyan verduras, también pizzas caseras con vegetales o verduras asadas. Para las frutas: ensaladas de frutas, gelatinas o helados con frutas, tortas de manzana, naranja, zanahorias; batidos o jugos, yogur con frutas.
La higiene para comer
En las manos, se alojan (de forma natural o por contaminación de otras fuentes) y se transmiten infinidad de gérmenes que pueden provocar enfermedades. La higiene de las manos no sólo es una poderosa arma contra la propagación de infecciones comunes como el resfrío y la gripe sino que también actúa contra otras de tipo diarreico generadas por enterobacterias y contra las toxiinfecciones alimentarias en general.
Todos estos gérmenes, que pueden contagiarse de formas distintas, son especialmente comunes en niños, que tocan superficies, objetos e incluso alimentos contaminados, juegan con tierra o se frotan una herida. Además de la contaminación microbiológica, las manos pueden entrar en contacto con posibles sustancias tóxicas (restos de productos de limpieza).
El desayuno corta el ayuno nocturno. Durante toda la noche el cuerpo se ha mantenido gracias a las reservas obtenidas de la cena, y en esta primera comida el cuerpo debe renovar sus reservas energéticas para desarrollar su actividad durante la mañana y el resto de la jornada.
Es fundamental que todos los niños comiencen su día con un buen desayuno que incluya leche, pan o cereales, queso, mermelada, miel. El desayuno debe constituir el 25% del aporte de energía diario y de aquí su importancia; de él obtenemos nutrientes esenciales para comenzar el día y se ha comprobado que desayunar bien aumenta el rendimiento físico e intelectual.
Algunas de las consecuencias de no desayunar son decaimiento, falta de concentración debido al déficit de glucosa y otras alteraciones en el funcionamiento del organismo; por lo que se considera uno de los tiempos de comida más importantes.
Cuidar el colesterol
Hoy, un gran número de niños ya padecen sobrepeso y obesidad, por lo que tienen mayor predisposición de tener el colesterol elevado en sangre. El mayor riesgo en estos casos es que el colesterol permanezca alto desde edades tempranas hasta la vida adulta y por consiguiente sean candidatos a sufrir enfermedades cardiovasculares.
Los factores que influyen dependen básicamente de los hábitos alimentarios, del sobrepeso, pero también de factores genéticos. Por lo tanto aquellas familias en las que existen antecedentes de enfermedades cardiovasculares, valores de colesterol o triglicéridos en sangre elevados, deben prestar más atención aún en llevar una dieta saludable, baja en grasas saturadas y colesterol.
Para cuidar a tu familia tienes que seleccionar carne con poca grasa, elaborar las comidas al horno, a la plancha, a la parrilla, al vapor o al microondas, ofrecer diariamente frutas y verduras, utilizar aceites en crudo (soja, girasol, maíz, oliva) y evitar comer en exceso yema de huevo y embutidos.
Cuando no comen frutas y verduras
Lograr vencer la resistencia de muchos niños al consumo de frutas y verduras requiere paciencia, perseverancia e imaginación por parte de padres y cuidadores. Los preescolares y niños en edad escolar suelen tener gustos muy marcados por determinados alimentos y algunos ahora rechazan alimentos que antes consumían sin problemas.
El consumo de frutas y verduras es fundamental para toda la familia porque estos alimentos aportan a nuestra alimentación fundamentalmente vitaminas, minerales, agua y fibra. Y además, si están presentes en cantidades adecuadas previenen enfermedades como estreñimiento, hipertensión arterial, colesterol elevado, incluso algunos tipos de cáncer.
Algunas alternativas para incluir verduras son: tortillas, tartas, lasañas o canelones que incluyan verduras, también pizzas caseras con vegetales o verduras asadas. Para las frutas: ensaladas de frutas, gelatinas o helados con frutas, tortas de manzana, naranja, zanahorias; batidos o jugos, yogur con frutas.
La higiene para comer
En las manos, se alojan (de forma natural o por contaminación de otras fuentes) y se transmiten infinidad de gérmenes que pueden provocar enfermedades. La higiene de las manos no sólo es una poderosa arma contra la propagación de infecciones comunes como el resfrío y la gripe sino que también actúa contra otras de tipo diarreico generadas por enterobacterias y contra las toxiinfecciones alimentarias en general.
Todos estos gérmenes, que pueden contagiarse de formas distintas, son especialmente comunes en niños, que tocan superficies, objetos e incluso alimentos contaminados, juegan con tierra o se frotan una herida. Además de la contaminación microbiológica, las manos pueden entrar en contacto con posibles sustancias tóxicas (restos de productos de limpieza).



No hay comentarios:
Publicar un comentario